En el mundo de Internet, varios han sido los que han dado el salto inverso… Hum, me explico: si lo normal es que los que hace años escribían en papel ahora lo hagan digitalmente, hay algunos que han tenido la oportunidad de empezar vertiendo ideas y letras en Internet (el caso de Curistoria lo atestigua bien) y han terminado con sus huesos en el papel de toda la vida. Ay del encanto del libro tradicional, de su olor y su tacto, de verse en los estantes de la librería de la esquina.
Durante estos días estamos seleccionando los textos publicados en El Desván de las Palabras para editar nuestra segunda antología. Es un placer enorme ver cómo los desvaneros escriben y leerlos a diario. El poder de Internet hace posible que todo aquel con inquietudes y talento tenga una ventana abierta al exterior. Pero desde El Desván no nos complacemos «sólo» con eso, sino que nos hemos propuesto publicar en formato de libro cada año una selección de los relatos y poemas que más nos hayan gustado a todos los que día a día nos empapamos con esas historias que allí nos cuentan.
La primera de las antologías lleva diez meses en el mercado. Con un envoltorio de cajita de bombones, las intenciones comerciales son muy humildes, pero las sentimentales son enormes. Este segundo volumen será la confirmación de ese sitio, de ese baúl de los escritos que es El Desván. Os invitamos a conocer el sitio y a leer alguno de sus textos.



